Artemisa: El espíritu indómito de cada mujer. Jean Shinoda Bolen en Barcelona

Jean Shinoda Bolen en Barcelona_Dic.2015  Taller Artemisa_Shinoda Bolen

Fuimos juntas (uno de los grupos al completo y varias mujeres de otras manadas) a la presentación del último libro de la psicóloga junguiana Jean Shinoda Bolen, Artemisa. El espíritu indómito de cada mujer. Para rendir homenaje a Artemisa, la diosa de los bosques, la señora de las bestias, nuestra Mujer Salvaje.

El acto, muy concurrido, tuvo lugar en la preciosa gompa (“sala de meditación”) de la Casa del Tibet bajo la atenta mirada de los Mil Budas. Fue presentado (¡ampliamente!) por el director de la editorial Kairós, Agustín Pániker. El filósofo Jordi Pigem oficiaba de traductor de Jean Shinoda Bolen, quien de pie, suave y firme, fue bosquejando las grandes líneas del mito de la diosa Artemisa que entroncó con el de la atleta Atalanta, una simple mortal también cazadora y corredora de fondo. El día siguiente la psicóloga ofreció un taller sobre el arquetipo de Artemisa en la universidad Pompeu Fabra.

Agustín Pániker_Shinoda Bolen_Jordi Pigem

Dejaré constancia de una simpática sincronicidad que nuestro grupo presenció. Después de finalizar el acto, cuando nos dirigíamos hacia un local para cenar, nos encontramos en la calle con un hombre que acababa de encontrarse un lobo de madera abandonado en la acera! No quiso desprenderse de él, ¡no! Pero le hicimos una foto al lobito! La diosa, bajo una de sus múltiples manifestaciones, salió a nuestro encuentro. ¡Qué más se puede pedir!

Lobito fusta

Creó que la mejor manera de rendir homenaje a Artemisa será trasladando algunos fragmentos del libro de la psicóloga que enlazan con nuestra Mujer Salvaje, y con algunos de los temas que trabajamos en el taller.

Artemis_señora de las bestias                                                            Ártemis como pótnia therón “señora de las bestias”. Crátera. Ca. 570

El espíritu indómito de cada mujer. (Del latín in + dominare: domeñar; incapaz de ser sometido o domado)

El espíritu indómito es un atributo de las mujeres que tienen a Artemisa como arquetipo activo. En la mitología Artemisa es la diosa griega de la caza y la Luna, conocida como Diana para los romanos. Fue la hermana gemela de Apolo, el dios del Sol, y la primera en nacer. Como diosa de la caza, se desenvolvía por la naturaleza armada con un arco y un haz de flechas acompañada por sus perros cazadores, sola o con varias compañeras, ninfas que había elegido. Artemisa acudió al rescate de su madre y fue protectora de las muchachas en la perpetrad y de los animales jóvenes. Las embarazadas le rezaban para que aliviará sus dolores… La diosa acudía rápidamente en ayuda de los que estaban bajo su protección y castigaba a los que querían herirles o faltarles al respeto. Artemisa es una predisposición arquetípica a las relaciones igualitarias y fraternales con los hombres, da un sentido de hermandad a las mujeres, representa la capacidad de apuntar a un objetivo lejano o enfrentarse a un desafío y prefiere vivir en la naturaleza en lugar de en las ciudades.

[…] Artemisa personifica al arquetipo de la diosa virgen, una mujer que es una en sí misma psicológicamente. Puede ser virgen en el plano físico, o puede no serlo; puede tener cualquier edad. Su parte arquetípica conserva la autonomía de su vida anterior, aun cuando no se le permite exteriorizar su expresión. Puede necesitar guardarse para sí misma los sentimientos, los pensamientos y las fantasías sobre una vida distinta hasta que tiene la edad suficiente para abandonar una familia fundamentalista encabezada por un padre autoritario. O bien hasta que pueda unirse a otras mujeres para expresarse o protestar, como las mujeres de la India que se manifestaron contra las autoridades que ignoran la violación, las que se unieron al Alzamiento de los Mil Millones y bailaron por las calles para terminar con la violencia contra las mujeres o las que tomaron parte en los levantamientos de la Primavera Árabe.

[…] La naturaleza salvaje es un paisaje metafórico; es donde te encuentras en tu vida cuando estás entre una fase o una identidad mayor y la siguiente. Es hora de hacer tu propio camino, cuando no sabes lo que sucederá o cómo cambiarás. Es el momento de la transición. Puede ser la hora de confiar en el instinto o en una profunda curiosidad. Quizá descubras una parte importante de ti misma en esta naturaleza salvaje, o pierdas el rumbo y te pierdas tú.

La fase de la naturaleza salvaje a menudo sucede tras una muerte significativa, o cuando una relación termina, o tras abandonar una comunidad. […] Estás en la naturaleza salvaje cuando has abandonado “quien” eras, y no hay vuelta atrás. Es el momento en que no existe un rumbo definido que tomar y los demás tienen su opinión, pero no saben nada. Puede ser el momento de prestar atención a tu brújula interior de la intuición, mientras vas en la dirección por la que tu alma se siente atraída, o notas que tu cuerpo-psique reacciona a cada paso que das, o dejas que el “suave animal de tu cuerpo ame lo que ama” (del poema “Wild Geese”, de Mary Oliver); prestar atención, detenerse cuando se pueda de vez en cuando, como si se estuviera en un vecindario desconocido, avanzar cuando algo instintivo en ti te dice que todo está bien.

[…] Tras la muerte de Meleagro, la joven Atalanta regresa al bosque salvaje, a la naturaleza, que ha resultado más digno de confianza que su experiencia con la gente. Vagabundeando sola por este paisaje, Atalanta puede hacer el trabajo emocional del duelo y de la curación por la pérdida de Meleagro. La naturaleza es un buen lugar para ella para realizar este trabajo interior; quizá no lo es para todas las mujeres, pero sí para las cuales Artemisa es un arquetipo activo. En la naturaleza abundan los ejemplos sobre la vida y la muerte, sobre los ciclos y las estaciones. Todo se convierte en compost. La naturaleza es vasta; el ser humano es pequeño comparado con los grandes árboles y las montañas. Vivir en la naturaleza salvaje significa estar bajo el cielo durante el día y bajo el firmamento iluminado por las estrellas de noche. Al aire libre, la proporción influye y nos muestra que nuestra pérdida en concreto no es el centro del universo. Cuando una persona en duelo empieza a apreciar la belleza, que puede admirarse por todas partes en la naturaleza, y oye el canto de los pájaros y el sonido del agua, o disfruta de la luz y el calor del sol, la curación ha empezado. Los árboles ayudan. Hay consuelo cuando una se sienta a la sombra de un árbol escuchando el viento entre sus hojas, o rodeando con los árboles su tronco, o acercando la mejilla a su corteza.

Navegar sola a través del sufrimiento y el duelo es común cuando los valores de la sociedad dan por sentado que no tienes derecho a manifestar tu dolor. O que es una debilidad. O que es ofensivo para alguien que no puede tolerar el dolor en general o el dolor por esta pérdida en particular. Si estás bajo la protección de Artemisa y los arquetipos de la diosa virgen, que es una en sí misma, tienes el apoyo interior para ser tú misma, pero en privado. La naturaleza salvaje a la que te puedes retirar puede ser la naturaleza misma o tu mundo interior. […] Penetra en tu propia naturaleza salvaje para expresar el amor y la pérdida a través de aquello en lo que trabajas o a partir de lo que creas, escribiendo un diario, haciendo arte, rituales o poesía, o ve a la naturaleza a construir un túmulo o un laberinto con piedras, a crear espacios sagrados en playas, bajo los árboles, en lo alto de una colina o en las montañas. Eso es lo que hacen las personas Artemisa en el estado salvaje de la pérdida. Y así es como, pensando en la imagen de Artemisa con su perro y en las personas que he conocido y que han sentido la pérdida de un animal, se conduelen por él en privado y en la naturaleza, en lugar de sentirse avergonzadas, que es lo que sienten otros que han interioridad la visión de “¡Si sólo es un perro!”.

[…] Encontrarte psicológicamente en una naturaleza salvaje metafórica o inframundo es cruzar hacia tu propio mundo interior, un mundo que puede contener recuerdos dolorosos que habías dejado al margen y sentimientos que habías eliminado. cuando algo malo te sucede, corres el peligro de verte como una víctima, de deprimirte y quedarte estancada, o bien de verte dominada por la culpa y la rabia. Es mejor explorar este nuevo terreno, ver lo que hay, antes que rendirte. En la naturaleza salvaje metafórica, hay vastas regiones por explorar. En el informando, hay riquezas enterradas: son tus propios talentos y arquetipos por desarrollar, cualidades que los demás no habían aprobado o valorado y que pueden convertirse en fuentes de significado. Lo bueno y lo malo, el oro y la escoria que surjan de eso pueden influir en el próximo estadio de tu vida y permitirte identificarte más con quien eres en realidad y con la persona que puedes ser.

[…] Viajar prestando atención a tus sueños, recuerdos, sincronicidades, sensaciones e imágenes puede convertir cualquier viaje en un peregrinaje íntimo a la fuente de lo significativo.

[…] Otra naturaleza salvaje metafórica reside en tu propia creatividad, en la que los pensamientos, los sentimientos y las imágenes adoptan nuevas formas o se expresan de maneras que pueden conducir a descubrimientos y a obras creativas. Cualquier artista, escritor, músico, pensador creativo o investigador cuya proceso de creación le lleve a un territorio virgen se encuentra en esta naturaleza salvaje. Eso exige apartarse de las instituciones y de la habitual multitud de gente con la misma mentalidad… para ver las cosas con ojos distintos. Georgia O’Keeffe es un ejemplo de artista cuyo estilo distintivo surgió tras vivir la experiencia y las consecuencias de pasar un tiempo en las Grandes Llanuras de los Estados Unidos. Después de un viaje que hizo a Nuevo México, comprendió que ese era el paisaje que más cosas le evocaban y le inspiraban, y ahí fue adonde se mudó… Para Artemisa, la tierra del alma es el mundo natural.”

Jean Shinoda Bolen. Artemisa. El espíritu indómito de cada mujer. Editorial Kairós, 2015.

Los dos poemas de Mary Oliver, The summer day (Dia de verano) y Wild Geese (Gansos salvajes) citados por Shinoda Bolen están en el blog lobuno. Los encontraréis respectivamente en https://blogdelesllobes.wordpress.com/2011/11/02/la-pregunta-de-mary-oliver-dime-que-planeas-hacer-con-tu-preciosa-salvaje-unica-vida/ y en https://blogdelesllobes.wordpress.com/2015/05/24/gansos-salvajes-mary-oliver/

Las fotos del acto son obra de varias mujeres de nuestros grupos lobunos (Jefa, Marie-Odile, Encarna… Gracias)

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4 pensaments sobre “Artemisa: El espíritu indómito de cada mujer. Jean Shinoda Bolen en Barcelona

  1. Moltes gràcies per acostar-me la presentació del llibre de la Jean Shinoda Bolen, així com les seves paraules, en el seu pas per Barcelona. Ara que no tinc tantes possibilitats d’assistir a aquests actes, el nostre blog em resulta valuosíssim.

  2. Me alegro mucho que hayamos podido acercarte a Shinoda Bolen, Rosa, y me son gratas tus palabras porque así confirman que el blog está cumpliendo su función! Larga vida pues! Un abrazo de plena presencia para ti.

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