El arte de la tierra y de la sangre de Ana Mendieta: serie “Siluetas”

Para nutrir e irrigar nuestra reflexión y nuestras creaciones sobre y en el “exilio”, traigo la obra de la artista cubanoaméricana Ana Mendieta, sus trazas de cuerpo-huellas… sus sugerentes siluetas… cuerpo “almado” por medio del arte de la tierra, de la sangre, del fuego, el barro, la arena, el agua, lo vegetal, la piedra…

ana-mendieta-earth-work-2

ana-mendieta-silhouettes
ana-mendieta_silhouette-blood

ana_mendieta_serie-silhouettes 

ana-mendieta_serie-silhouette2

mendieta_silueta-blood

Siluetas-Image-from-Yagul

ana-mendieta-earth-work-4

de-la-serie-arbol-de-la-vida1

ana-mendieta_On-Giving-Life-1975mendieta_siluetaseries-1980


Ana-Mendieta-Untitled-FacialHairTransplants_EDIIMA20150506_1020_5 ana-mendieta     ana-mendieta1

Nacida en 1948 en La Havane, Cuba, Ana Mendieta fue enviada a los 12 años, con su hermana mayor, a un orfelinato nord-américano, en Iowa, durante la revolución castriste en 1961. Creció de casas de acogida en orfelinatos, y el exilio, la pérdida y la marginación como mujer y como hispana, configuraron su transgresora producción artística posterior. La artista cubanoaméricana consagrará su vida y una obra multifacética (performances, body art, vídeos, fotografías, dibujos, instalaciones y esculturas) a una búsqueda de los orígenes y de su identidad. Los temas en los que se volcó a lo largo de su carrera artística giran en torno al exilio, la naturaleza, lo espiritual, lo femenino.

Durante mucho tiempo, su obra quedó a la sombra de su marido, el escultor minimalista Carl André. Pero, de repente, resurgió el nombre de la artista como víctima de un trágico suceso: el 8 de septiembre de 1985, Ana Mendieta caía al vacío desde su apartamento de la 34ª planta de un edificio de Greenwich Village en Nueva York. ¿Accidente, asesinato o suicidio? Se sabía de las turbulencias de la pareja, de sus discusiones siempre violentas. Pero la duda persiste en cuanto a las causas del drama. Carl André fue exculpado después de tres años de juicio. Ana Mendieta tenía 37 años. Toda su obra es un intenso grito corporal.

De 1973 a 1980 realiza sa serie más famosa: “Siluetas”. Por medio de varias performances, Ana Mendieta entra literalmente en diálogo con la tierra, su silueta se integra en el paisaje: ofrecida al flujo de un río, abrazada a la caricia de una ola,  fundida con el tronco un árbol, vuelta llama, ahuecando su tumba, en la hierba y la paja, en la arena, la piedra o el barro. Del cuerpo sólo queda la traza. Parecen las huellas dejadas por una divinidad prehistórica, los restos de un culto primitivo. La artista siempre ha reconocido en esas obras, iniciadas en un decisivo viaje a Méjico, el recuerdo de su infancia en Cuba. “Es el sentimiento de magia, de conocimiento y de poder del arte primitivo que influencia mi actitud personal hacia el arte. A través de mi arte quiero expresar la inmediatez de la vida y la eternidad de la natura”. También con estas obras busca mitigar el dolor constante del exilio, que nunca llega a apaciguar a pesar de la obtención de la nacionalidad americana en 1971. Su arte fue un rito compensatorio de su desgarramiento interior. En sus intentos de fusión con la tierra, es también esa herida la que la artista intenta reparar. Vuelve a esa forma de paganismo que se encuentra en los cultos de la santería cubana próximos al vaudú: “Mi arte se basa en la creencia en una energía universal que lo atraviesa todo, desde el insecto hasta el ser humano, desde el ser humano hasta el espectro, desde el espectro hasta la planta, desde la planta hasta la galaxia” resume la artista en sus escritos personales. “Mis obras son las venas de irrigación de ese fluido universal. A través de ellas asciende la savia ancestral, las creencias originales, la acumulación primordial, los pensamientos inconscientes que animan el mundo. No existe un pasado original que se deba redimir: existe el vacío, la orfandad, la tierra sin bautizo de los inicios, el tiempo que nos observa desde el interior de la tierra. Existe por encima de todo, la búsqueda del origen.

https://orbitadiversa.wordpress.com/2015/04/09/ana-mendieta-arte-y-feminismo/

http://colaboracionum2013.blogspot.com.es/2013/05/ana-mendieta.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Ana_Mendieta

http://artglobalizationinterculturality.com/wp-content/uploads/2012/11/Lynda-Avendanio_Ana-Mendieta.pdf

 

Anuncis

2 pensaments sobre “El arte de la tierra y de la sangre de Ana Mendieta: serie “Siluetas”

  1. Ana Mendieta em sembla una dona valenta que mostra en la seva obra allò més primari i essencial de la dona i d’una manera reivindicativa. M’ha sorprès i m’ha commogut ja que no coneixia la seva obra. Gràcies!

  2. Sonia, me alegro mucho que te haya llegado y movilizado la obra de esta artista muy desconocida hasta hace poco. A pesar de su breve vida ha dejado una obra intensa, perturbadora e inquietante que, a mi parecer, resulta fascinante. Realizó performances que cuentan todavía hoy como las más radicales de este movimiento artístico, en las que el cuerpo femenino, la naturaleza, la sexualidad, la identidad y la violencia son centrales. En la fusión entre naturaleza y cuerpo femenino celebra el ciclo vida-muerte-vida. Su cuerpo deviene instrumento de las fuerzas cósmicas, y es el material principal con el que trabaja, transformándolo, confrontándolo, aquí vaciándolo (sólo queda su huella, su impresión efímera en diversas zonas territoriales), utilizándolo como lazo con sus orígenes. Seguiremos…
    Un fuerte abrazo.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s